Haciendo patria en gases medicinales: ensamblaje nacional que beneficiaría a los hospitales de la costa, sierra y selva del Perú
Cada 28 de julio se conmemora la independencia como un hecho histórico. Hoy queremos hablar de la independencia, pero como la que da el ensamblaje nacional: la capacidad técnica de un país para ser más eficiente y beneficiar a todos los peruanos.

El 28 de julio de 1821, José de San Martín proclamó la independencia del Perú en la Plaza Mayor de Lima. Doscientos cinco años después, esa fecha sigue marcando algo que va más allá de la efeméride: la forma en que un país decide construir lo que necesita. Esa decisión no se toma en un solo momento. Se construye industria por industria, con avances desiguales: algunos sectores dan grandes pasos, otros apenas empiezan a moverse.
En el ámbito de la infraestructura hospitalaria, eso también ocurre. ZHI recibió un reconocimiento del CONCYTEC por el ensamblaje nacional de una central modular de aire comprimido medicinal en el Perú. El ingeniero Roger Chávez recibió el premio en representación del equipo que la diseñó y ensambló.
¿Por qué importa el ensamblaje nacional?
La mayoría del equipamiento hospitalario de alta complejidad en el Perú llega importado, listo para instalar. Eso implica procesos de aduana, tipo de cambio y plazos de entrega internacionales que quedan fuera del control tanto del hospital como del proveedor local. Cuando un componente falla o necesita repuesto, el reloj también corre a lo largo de esa misma cadena internacional.
El reconocimiento del CONCYTEC marca un paso distinto: una central diseñada y ensamblada en el país, con el mismo equipo de ingeniería que la desarrolló, disponible para brindar soporte técnico desde el primer día. Todavía no se trata de fabricar cada componente en el Perú. Es integración e ingeniería locales sobre una central pensada, calculada y ensamblada aquí, lo que ya cambia la cercanía del soporte técnico y el conocimiento del sistema.
Ese paso importa porque es la base sobre la que se puede construir algo más ambicioso con el tiempo: que más componentes de estos sistemas lleguen a fabricarse también en el país, no solo a ensamblarse. El ensamblaje nacional no reemplaza esa meta. Es el punto de partida hacia ella.

Lo que muestran las cifras del sector
Las cifras del sector ayudan a dimensionar dónde estamos y hacia dónde se mueve la industria. Según el estudio de mercado de PROMPERÚ (2025) sobre dispositivos médicos y farmacéuticos, entre 2020 y 2024 la industria farmacéutica peruana creció en promedio 4,4% al año y en 2024 aportó el 1,4% al PBI manufacturero y el 0,2% al PBI nacional. En el mismo periodo, las exportaciones peruanas de material médico crecieron un 104%, pasando de 7,8 a 15,9 millones de dólares.
Dentro del segmento de equipamiento médico, el más cercano al rubro de ZHI, el panorama es mixto. En conjunto, las exportaciones peruanas de este segmento cayeron un 18% entre 2020 y 2024. Pero la partida específica de aparatos de terapia respiratoria y oxigenoterapia, justamente la categoría de los sistemas de gases medicinales, tuvo un comportamiento distinto: creció 23% en el mismo periodo y pasó de representar del 19% al 28,5% de las exportaciones de todo el segmento.
No existe una cifra pública y actualizada que indique específicamente cuánto de las centrales de gases medicinales instaladas en el Perú es importado, ensamblado o fabricado localmente. Lo que sí hay, de una tesis de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas sobre dispositivos médicos importados desde China entre 2016 y 2019, es una cifra de contexto que ilustra el punto de partida general del sector: el 98% de los dispositivos médicos que se usan en el Perú son importados. Es una cifra de dispositivos médicos en general, no de centrales de gases medicinales en particular, pero da una idea realista de cuánto camino queda por recorrer y de por qué un paso como el del CONCYTEC importa más de lo que parece a simple vista.
Catorce años construyendo esa capacidad
ZHI lleva más de 14 años diseñando e instalando sistemas de gases medicinales en hospitales del Perú y de Latinoamérica, en más de 40 proyectos hospitalarios, bajo certificaciones internacionales como la NFPA 99. El reconocimiento de CONCYTEC no aparece de forma aislada. Es el resultado de años de trabajo técnico en gases medicinales para establecimientos de salud públicos y privados, desde hospitales en Lima hasta proyectos ubicados a más de 3.000 metros de altitud y en la selva amazónica.
Ese recorrido es, en buena medida, lo que hace posible dar el siguiente paso. La ingeniería local no se construye de un año a otro: se acumula proyecto por proyecto, hasta llegar al punto en que ensamblar en el país y, eventualmente, fabricar más ahí deja de ser una aspiración y pasa a ser una posibilidad concreta.
Este 28 de julio, esa es la independencia de la que queremos hablar: la que se construye proyecto por proyecto, con ingeniería propia y ensamblaje nacional, paso a paso hacia una industria hospitalaria más autosuficiente.

Si tu proyecto requiere una especificación técnica o asesoría en sistemas de gases medicinales, en ZHI podemos revisarlo contigo.
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