Cómo funciona una planta de oxígeno
¿Cómo funciona una planta de oxígeno y por qué es
importante?
La infraestructura hospitalaria del Perú ha evolucionado durante la última década, y uno de los cambios más significativos ha sido la incorporación de plantas de oxígeno medicinal como parte de los sistemas fundamentales de operación. Este tipo de equipamiento, antes limitado a ciertos hospitales, hoy es considerado un elemento imprescindible para asegurar autonomía, continuidad operativa y eficiencia en la gestión de gases medicinales.
Esta transformación responde a una realidad evidente: la geografía diversa del país y el crecimiento sostenido de la demanda asistencial demostraron que depender únicamente del abastecimiento externo no garantiza estabilidad. Frente a ello, los nuevos proyectos hospitalarios incorporan sistemas de generación diseñados bajo normativas internacionales, con controles de pureza y esquemas de respaldo que permiten enfrentar escenarios de alta exigencia.
¿Qué es una planta de oxígeno medicinal?
Una planta de oxígeno es un sistema de generación in situ que permite producir oxígeno dentro del hospital. A partir del aire del ambiente, el equipo lo comprime, filtra, seca y procesa hasta obtener oxígeno medicinal con parámetros controlados. Esta autonomía reduce riesgos asociados al traslado de cilindros y asegura una fuente permanente, especialmente útil en zonas de difícil acceso o con alta demanda asistencial.
¿Cómo funciona una planta de oxígeno?
El método más utilizado en Perú para producir oxígeno medicinal es el sistema PSA (Pressure Swing Adsorption). El proceso inicia cuando un compresor toma el aire del entorno y lo pasa por filtros y equipos que eliminan partículas, humedad y vapores no deseados. Una vez acondicionado, el aire ingresa al generador PSA, donde se separa el nitrógeno y se concentra el oxígeno hasta alcanzar el nivel de pureza requerido para uso clínico.
Cuando el oxígeno cumple los valores de calidad establecidos, se almacena en un tanque de producto y se distribuye al hospital a través de una red presurizada que abastece a todas las áreas asistenciales. La planta incorpora sensores que verifican continuamente la pureza y la humedad del gas, y si algún parámetro se desvía, el sistema corta el suministro y activa la fuente de respaldo para mantener la operación con seguridad.

Pureza y componentes esenciales del sistema
La pureza del oxígeno medicinal depende de una cadena de equipos dimensionados correctamente para las condiciones ambientales del Perú. Entre ellos destacan el compresor de aire, los filtros ciclónicos, la batería de filtración fina, el secador, la torre de carbón activado, los tanques de aire y de producto, el generador PSA y un sistema final de seguridad con válvulas
de corte y filtro estéril.
La humedad es uno de los factores más críticos: un gas húmedo puede generar condensación dentro de incubadoras y ventiladores, favoreciendo la proliferación microbiana. Por ello, cada etapa del sistema debe cumplir con los parámetros establecidos para oxígeno medicinal, que incluyen límites precisos de pureza, humedad y presencia de impurezas.
Normas, regulación y operación hospitalaria segura
Las instalaciones de gases medicinales hospitalarios se rigen por estándares como NFPA 99, ASME, normas ISO y las certificaciones ASSE 6010, 6020, 6040 y 6060, que acreditan a instaladores, inspectores, personal de mantenimiento y diseñadores. En el Perú, DIGEMID y otras entidades supervisan los sistemas de oxígeno medicinal, pero aún existen desafíos: la evaluación suele centrarse en los equipos instalados y no siempre en la calidad del oxígeno que producen. Para los hospitales, lo más importante es verificar regularmente el gas que llega al paciente.
La continuidad del oxígeno es indispensable. En UCI, los ventiladores mecánicos mezclan aire medicinal con oxígeno para mantener la vida de pacientes críticos. En sala de operaciones, es insumo básico para anestesia. En neonatología, cualquier variación de pureza o humedad puede comprometer la salud de los recién nacidos. Por ese motivo, todo hospital debe disponer de una fuente principal y una fuente de respaldo para garantizar continuidad, así como un sistema de emergencia que permita seguir operando si ocurre una interrupción inesperada.
Cuando una planta no cumple estándares o no recibe mantenimiento adecuado, pueden ocurrir problemas severos: purezas por debajo de 70%, ingreso de humedad a la red, contaminación por CO₂ o trazas de aceite y caídas de presión. Estos fallos afectan directamente la seguridad del paciente y pueden comprometer equipos críticos como ventiladores e incubadoras. La experiencia recogida en hospitales del Perú demuestra que la falta de control del gas final sigue siendo un riesgo real, y subraya la importancia de mantener una supervisión continua.
La experiencia de ZHI en el Perú
ZHI se ha consolidado como empresa líder en gases medicinales en Perú, instalando plantas de oxígeno medicinal en diversas regiones y bajo configuraciones de distinta capacidad: Tarapoto, Tacna, Huaraz, Lambayeque, Piura, Ventanilla, Puno, Huánuco, Arequipa, Castilla, Matucana, Sullana, entre otras. En Tumbes, la compañía instaló una planta criogénica de 170 Nm³/h y pureza de 99.5%, una de las más grandes del país.
Su capacidad técnica se sustenta en profesionales certificados en ASSE y capacitados en fábricas de EE.UU., Canadá, Alemania y Reino Unido. Además, ZHI contará con un laboratorio propio donde se van a probar equipos en condiciones similares a costa, sierra y selva, algo único en Sudamérica. Este laboratorio permitirá anticipar fallas, optimizar diseños y
asegurar que cada planta instalada opere a su máximo rendimiento.
¿Cómo asegura ZHI la calidad y la continuidad operativa?
ZHI combina ingeniería especializada, control riguroso de calidad y protocolos de seguridad que incluyen sistemas automáticos de verificación de pureza, filtración estéril y fuentes de respaldo. Cada planta se diseña considerando las condiciones ambientales del lugar donde operará y se entrega junto con la capacitación necesaria para que el personal técnico del hospital pueda gestionarla de manera segura y sostenida.
Una planta de oxígeno medicinal es un sistema crítico para la atención clínica. Su desempeño depende de un diseño adecuado, de un control permanente de la pureza y de un mantenimiento responsable. En un país tan diverso como el Perú, contar con producción de oxígeno dentro del hospital permite asegurar continuidad operativa y una mejor respuesta frente a emergencias o incrementos de demanda.
En ZHI trabajamos bajo estándares internacionales para garantizar que cada planta y cada instalación de gases medicinales cumpla con los niveles de calidad que requieren los servicios de salud. Nuestro compromiso es ofrecer soluciones confiables que respalden el cuidado del paciente y fortalezcan la infraestructura hospitalaria del país.







